MUNDO DE LOS GALLOS FINOS (24)

Pinto 555

Alexander Pinto R

mundomineralpc@hotmail.com

El Gallo de Pelea reviviendo al VELOCIRAPTOR

Desde el inicio de Los tiempos hubo un pacto entre el ser humano y otra especie.

La misma aportaría beneficios a ambas especies. Los humanos tendríamos, carne, huevos, piel y además podríamos satisfacer nuestro cerebro reptiliano a través de las peleas de gallos. Ellos consiguieron el cuido, protección de los predadores, de las hambrunas y la posibilidad de mantener su destino biológico (la supervivencia y la reproducción y conservación de la especie)

Hay 3 estructuras en nuestro sistema nervioso central unidos, ellos son el cerebro REPTILIANO (reptiles), el LIMBICO (mamíferos primitivos) y el cerebro RACIONAL (mamíferos evolucionados o superiores)

El primer fisiólogo Paul McLean comprobó que ese primer  cerebro REPTILIANO  está concentrado en el movimiento de huida y ataque, luego apareció un nuevo cerebro poco más evolucionado LIMBICO, se destaca por un cerebro capaz de sentir afecto, luego apareció el cerebro RACIONAL, es un cerebro social, capaz de unir a los que estuvieran en unidades tribales y de esa forma conseguían una mejor forma para sobrevivir.

Nosotros los seres humanos somos animales depredadores y que podemos ser carroñeros y recolectores. Nuestro cerebro se siente ligado a la caza, a predominar a las demás especies, pretende siempre subir escalones en la sociedad y  se cobija en un cerebro primitivo.

Queda aquí demostrado que el gallo viene genéticamente dispuesto a la pelea y no responde a ningún trato o arreglo con los humanos, pues su existencia inicial se calcula ronda los 200 millones años.

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