Cuidado con el ego

Herbert Vázquez Víquez

vayva_2000@yahoo.com

Así como he escrito del miedo, creo que el ego anda muy de la mano, y están muy relacionados en la toma de decisiones.

Un antiguo indio dijo una vez a su nieto, Hijo mío, en cada uno de nosotros hay una larga batalla entre dos lobos, uno es malvado, es la ira, la envidia, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, el ego. El otro es benévolo, es la dicha, la paz, el amor, la esperanza, la humildad, la empatía, la verdad, El niño se quedó mirando a su  abuelo y le pregunto, dime tata  cual es el lobo que gana, y el anciano respondió el que más alimentes.

La historia es muy interesante y cierta, el ego es la parte que nace con nosotros y nos obliga a que tomemos decisiones dependiendo de las opiniones de los demás, que comprar, como actuar, como llenar nuestros miedos, nos dice que es lo mejor para nosotros aunque no tengamos la razón .

Lo importante es como aprender a dominar el ego, lo primero es no sentirse ofendido de lo que opinen los demás, si eres gordo, flaco, alto, bajo, rico, pobre, lo bueno es como se siente usted, en la farmacia venden champú de huevo de gallina señorita, cómprelo, únteselo y verá que lo que opinen otros, le va a resbalar.

Segundo libérate de la necesidad de ganar, todos tenemos una historia, que al final es nuestra y forma parte de mi vida  mi  verdad, si nos creen no es nuestro problema.

Tercero, libérate de la necesidad de tener razón, sobre todo en los temas más comunes de la vida, política, futbol, religión, todos tenemos nuestra propia opinión.

Cuarto, libérate de la necesidad  de ser superior, nadie es más que nadie ni tiene el derecho de someter a nadie, ni de hacerlo su esclavo.

Quinto, libérate de la necesidad de tener más, no es  cuánto tengo sino cuánto valgo, con que llenas tus miedos y ego con chunches.

Sexto, libérate de la necesidad de identificarte con tus logros, los políticos son muy famosos poniendo placas y exhibiendo sus títulos.

Y por último, libértate de la necesidad de tu fama, Jesús, la madre Teresa de Calcuta, y muchos seres de esta tierra, no necesitaron de bulla para hacer su obra.

El ego es el que decide que zapatos o ropa me pongo, para quedar bien con los demás, con quienes me relaciono  sobre todo si tienen dinero o poder.

El ego, los apegos y el miedo, las tres fuerzas internas que en momentos decisivos de nuestra vida hay que tomar muy en cuenta.

Nada es de nosotros, somos solamente administradores de las cosas que nos prestan, nadie se puede llevar nada a la hora de partir de este mundo.

Recuerda si no sabes nadar, no se lance a la piscina, aunque su ego te diga lo contrario, si te sale un León hay tres alternativas, enfrentarlo, correr o que te coma, usted decide

Nuestras vidas  están regidas por estas tres características  innatas, por eso a la hora de humillar, creerse más que los demás, opinar, tomar decisiones, gritar, piense, medite, estudie y sobre todo tenga cuidado,  mucho ciudadano  con el ego.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.