Animales de Asís (4) El maltrato animal

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Thomas Badilla Ureña

Correo: voluntarios.animalesdeasis@gmail.com

Es lamentable como en los medios de comunicación se ha evidenciado una sociedad costarricense lejos de tener una convivencia respetuosa con otros seres vivos. Recientemente, el acto de violencia ejercido contra ¨Grecia¨, el Tucán que perdió parte de su pico por un acto de crueldad, es un reflejo de una sociedad que está lejos del bienestar.

Estos actos tan deplorables han sido objeto de estudio desde el siglo XVIII, donde el padre de la Psiquiatría en Francia, Philippe Pinel, advertía la conexión entre la crueldad infantil hacia los animales y la posible futura violencia interpersonal, la cual siempre ha estado presente en las sociedades humanas.

Ya en el siglo XX, la antropóloga Margaret Mead aseveraba que la crueldad hacia los animales era un síntoma de una personalidad violenta. Ella pensaba que “una de las cosas más peligrosas que le pueden pasar a un niño es matar o torturar a un animal y salirse con la suya“, esto reafirma que los padres y madres son pilares en la formación de una persona que sienta compasión por otro ser vivo.

La naturalización de los actos de maltrato animal se basa en la carencia de la moral, la cual está ligada a la cosificación de los animales, por ende tratándolos  como “objetos”, con el fin de ahorrarse el sentimiento de culpa y evitar cuestionamientos en cuanto a la relación con ellos. En muchas ocasiones el maltrato hacia los animales es tolerado por las personas que lo observan; esto conlleva a la creación de una ilusión que disminuye los efectos; muchos padres, madres, maestros (as) y comunidades no dan importancia a estos actos de violencia que en realidad promueven la naturalización de la violencia contra los animales, esto promueve que estos sucesos sean contemplados como incidentes aislados de nuestra realidad.

Según el proyecto DOMPET-Violence (2013), “un  40% de los refugios de animales informó que entre el 25-50% de los animales han sufrido violencia. Además, que un 71% de las mujeres que ingresan en centros de acogida informaron que su agresor había herido, mutilado, o amenazado con dañar a un animal para controlarlas psicológicamente”. Estas cifras demuestran como los animales domésticos también son utilizados como “objetos”, con el propósito de generar miedo a través de la violencia.

Es fundamental como medida preventiva que en los hogares, centros educativos y entornos sociales, que se promueva la empatía hacia los animales como un valor esencial que permita comprender, apoyar y respetar a todos aquellos animales que nos rodean, y que son vulnerables al dolor y al sufrimiento. Si deseamos vivir en una sociedad libre de violencia, es fundamental recapacitar acerca de nuestra relación con los seres vivos que nos rodean.

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