“Depresión, un enemigo silencioso”

pag, 21 buena vida ignacio

Ignacio Acuña Leandro

acunajoseignacio@gmail.com

Motivador, estudiante de Derecho y Psicología.

Días atrás, leía yo la noticia del contador que se suicidó tirándose del puente del Saprissa, aparentemente debido a un fuerte estado depresivo. Me puse a pensar, que talvez si ésta persona hubiera recibido un diagnóstico a tiempo sobre la depresión que padecía, esa  vida se hubiese podido salvar. Y es que la depresión, es un enemigo muy silencioso. Es importante primero que todo, examinar la causa de la depresión, si se trata de una patología del paciente, o si más bien es provocada por alguna situación en especial, llámese duelo, separación, etc.  Definamos la depresión como: “un diagnóstico psiquiátrico que describe un estado de ánimo transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad”, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana. Por ejemplo; si una persona pierde a un familiar querido, es absolutamente normal que durante un tiempo razonable (6 meses) dicha persona se encuentre en estado de duelo, sintiéndose triste por el hecho de no tener más consigo a su ser querido. Probablemente experimente tristeza, infelicidad, irritabilidad, etc. Lo anterior hace referencia a una depresión  justificada y suele ser  transitoria. Pero que sucede cuando una persona experimenta éstos síntomas sin haber pasado por ninguna experiencia similar a la anterior? Probablemente nos encontremos frente a una “patología” (enfermedad) que muchas veces obedece a un factor genético, es decir, un desbalance químico en el cerebro, que solamente puede ser tratada por medio de antidepresivos que recapten la “serotonina” (químico) del cerebro, dichos antidepresivos deben ser prescritos por un psiquiatra, nunca por un psicólogo. He aquí la importancia de recibir un acertado diagnóstico clínico. Lo irónico del caso es que, muchas veces las personas que están deprimidas no se dan cuenta de ello, y hay quienes estando sin depresión, creen estarlo. Muchas veces las vicisitudes y los problemas de la vida nos hacen creer que estamos deprimidos, pero no siempre es así. Como decía el cantautor y filósofo Facundo Cabrál en uno de sus sermones: “NO estás deprimido, estás distraído de la vida que te rodea. Tienes lagos, ríos, montañas, mares y un sinfín de cosas para disfrutar, pues nuestro paso por la Tierra es tan breve, que sufrir es una pérdida de tiempo”. Hagamos un recuento de todo lo bueno que usted tiene en la vida (familiares, hijos, amigos, seres queridos, etc)  y verá que se sentirá mejor, son razones de peso para estar feliz. No obstante si la depresión continua a pesar de que todo marche bien en su vida, es un claro indicativo de que algo no está bien, en cuyo caso debe consultar de inmediato con su médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.