Economía Social: El Humanismo a Sepultar en Nuestro Modelo Económico

pag, 2 Oscar Apuy

Oscar Eduardo Apuy

oscarapuy@gmail.com

Recientemente se ha venido criticando al Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) por querer incluir en la formación de sus estudiantes conocimientos acerca de la Economía Social o Colectiva, asociándolo con prácticas “comunistas” y con el régimen del gobierno venezolano, otros cuestionan y satanizan además el querer ampliar conocimientos sobre sindicatos dentro de los estudios a ofrecer al educando bajo el argumento de que la Economía Colectiva y su contenido está por fuera del objetivo institucional para el cual fue creado el INA.

¿Pero que tanto conoce la gente sobre este concepto cuando repiten las críticas elaboradas por los detractores de la Economía Social? Los opositores de desarrollar la Economía Colectiva en el INA no tienen fundamento al indicar que el instituto está incumpliendo con el alcance que le faculta la ley, mucha menos razón tienen quienes respaldan a los opositores al dejarse manipular por la idea de que se pretende implantar una izquierda radical en nuestro sistema con la enseñanza de la Economía Social en el sector productivo del país.

Para justificar la Economía Social dentro de los programas de estudios en la institución es necesario comprender en que consiste. A través de los últimos años en medio del proceso de apertura comercial con el fin de dar una mayor autonomía al mercado, bajo el mandato de los políticos liberales los aparatos públicos de Latinoamérica y Costa Rica han venido reduciendo el tamaño del estado y la participación gubernamental en programas de atención social, relegando esta responsabilidad al resto de la sociedad.

Bajo el modelo de economía social nacen organizaciones privadas con objetivos de interés público, estas anteponen al ser humano sobre la riqueza y sus funciones les fueron delegadas por la administración pública: tales como Asociaciones de Desarrollo, Cooperativas, Fundaciones, Sindicatos y cualquier tipo de entidad privada no lucrativa que produzca bienestar a la sociedad a través de diversos productos y servicios. El principio de justicia representa el lado humano de las organizaciones, su razón de ser radica en la responsabilidad social y no en lucrar, pese a ello deben ser rentables o de lo contario no tendría sustento para existir.

Asociado al concepto de Economía Social encontramos entonces la misión del INA que indica que “El Instituto Nacional de Aprendizaje es un ente público que prepara el trabajo productivo y propicia la generación de empresas con calidad y competitividad”, dicha misión se encuentra apegada y formulada en base a la Ley Orgánica del INA N. 6868 que en su artículo primero cita “…2°. El Instituto Nacional de Aprendizaje tendrá como finalidad principal promover y desarrollar la capacitación y formación profesional de trabajadores en todos los sectores de la economía, para impulsar el desarrollo económico y contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo del pueblo costarricense.”

El INA en su misión de formar profesionales que promuevan y desarrollen una economía efectiva y mejores condiciones de vida para los costarricenses, cumple a cabalidad con este objetivo al graduar personas más sensibles y comprometidas con la solidaridad y el cambio, justificando la inclusión de la economía social pues los transforma en mejores profesionales. Así también crean mejores condiciones de vida para nosotros, al impulsar la expansión de organizaciones sociales que llenan los vacíos que dejan las instituciones públicas y la empresa privada: El desarrollo social también es parte del desarrollo económico de un país y es por esta razón que se justifica que se integren estos conocimientos en sus estudiantes, pues se dice que el INA debe formar profesionales involucrados en todos los sectores de la economía.

Las organizaciones no gubernamentales en general son vitales para el funcionamiento de la economía y son el sustento de muchas familias en medio de la labor que prestan a la sociedad; inclusive los sindicatos son importantes para la sociedad y su productividad pues defienden los derechos laborales y luchan por una repartición de la riqueza más justa.

La enseñanza de la economía colectiva es importante para el INA y la sociedad costarricense pues existe una relación directa entre el concepto y la misión institucional, esta debería ampliarse a toda la sociedad, con la esperanza de que algún día los ciudadanos podamos ser auto suficientes, podamos asociarnos para satisfacer nuestras propias necesidades y no tengamos que depender tanto del gobierno, en especial si este presenta fallas excesivas para atender los problemas sociales. La economía social vela por el bienestar humano dejando de lado la usura y la explotación de las familias, y es quizás esta la razón por la cual de repente aparecen tantos opositores; ¿Será que la empresa privada teme tener profesionales con corazón y que estos sean capaces de crear Pymes que compitan contra ellos con un sentido de responsabilidad social capaz de traer sus negocios abajo? –Lo cierto es que decir que no existe relación entre el INA y la economía social es una mentira, y un intento de sepultar el humanismo en nuestro modelo económico por parte de sus opositores.

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