Relación laboral de tiempo indefinido confirmó reinstalación de mujer embarazada

 

 

 

 

En el análisis del contrato de trabajo de una mujer en estado de embarazo, la Sala Segunda determinó que correspondía la aplicación del fuero especial y por tanto confirmó su reinstalación en el puesto que desempeñaba.

 Pese a que la defensa del patrono alegó que el contrato establecía un tiempo definido para ejercer las labores y por ello se dio el despido de la mujer, las pruebas determinaron que existía una relación laboral de tiempo indefinido.

 Para los magistrados y magistradas de la Sala Segunda, la parte accionada pretendió eludir su responsabilidad  en la presunta temporalidad de las actividades encomendadas “sin considerar un supuesto real que justificara esta limitación de la contratación en el tiempo”. 

 En el análisis de la prueba testimonial, el Tribunal de Casación Laboral señaló como hecho probado que las funciones encomendadas a la trabajadora no eran de naturaleza excepcional, sino de giro normal de la empresa y se demostró que su contratación no estuviera ligada a picos de producción por circunstancias especiales determinadas.

 “…la relación laboral entre la parte actora y la accionada fue por tiempo indefinido y no a plazo o tiempo determinado, motivo por el cual no es cierto que su contrato se rigiera por el artículo 31 del Código de Trabajo, y que no le sea aplicable la protección regulada en la legislación laboral. Esa protección especial … garantizan la protección especial y prohibición de despedir a una trabajadora que se encuentre en estado de gravidez, salvo por causa justificada originada en falta grave a los deberes derivados del contrato”.

 La sentencia de casación laboral confirmó la medida cautelar que reinstaló a la trabajadora, luego de su despido e iniciado el proceso judicial.

 La demanda la presentó una trabajadora de una empresa empacadora de productos agrícolas, ante el Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de la Zona Atlántica. Solicitó la reinstalación en su puesto y el pago de una serie de extremos laborales.  Argumentó que inició labores de selección y empaque de piña en el 2017, cuando fue contratada por dos meses y un mes después fue recontratada.

 En noviembre de ese año quedó embarazada y comunicó su estado a la jefatura.  El 29 de diciembre fue despedida y su patrono alegó el término del contrato, al tener fecha de vencimiento.

 Al darle curso al proceso laboral, el Juzgado de Trabajo ordenó su restitución como medida cautelar.  Finalmente, cuatro meses después en sentencia de primera instancia se declaró parcialmente con lugar la demanda y ordenó la reinstalación de la trabajadora con pleno goce de todos sus derechos.

 La resolución fue elevada a la Sala Segunda que declaró sin lugar los recursos presentados al concluir que “…está comprobado que la accionada omitió seguir el procedimiento establecido por el legislador para despedir a una trabajadora embarazada, con lo cual el despido ordenado resulta nulo, por violación a su fuero de protección, de los procedimientos a que tenía derecho, así como de las formalidades o autorizaciones especialmente previstas para ser afectada.

 fuente comunicacion institucional

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