Se nos hunde el turismo!

pag, 18 juan jose

Lic. Juan José Acuña Leandro

Abogado y Profesor Universitario

Correo Electrónico y Facebook: jacunacrt@gmail.com

Recientemente sufrimos la experiencia del hundimiento del catamarán que se dirigía hacia Punta Islita. Terrible! Sin embargo, igual de triste es que desde hace bastante tiempo esté en naufragio el turismo en nuestro país, por cierto una de las fuentes de ingresos más importante en Costa Rica.

Probablemente nosotros como ticos, nunca nos dimos cuenta de las inmensas bellezas que tiene nuestro país en todo sentido (no solamente en el aspecto físico). Lo cierto es que los turistas se percataron de ello, y por eso nuestro país se hizo prontamente acreedor de los primeros lugares en cuanto a destinos turísticos del mundo.

El suscrito, inclusive tuvo la oportunidad de dedicarse al turismo por muchos años, ocupando el puesto de Travel Concierge en el Hotel Courtyard by Marriott San José. Lindos recuerdos, cuando absolutamente todo se desarrollaba de la mejor manera, y los turistas se iban del país con increíbles experiencias para compartir, así como anécdotas inolvidables.

En algún momento esto cambió. Hoy en día, los turistas son asaltados por la delincuencia, también maltratados, y atracados también de maneras menos visibles. El mejor ejemplo: una botella de agua que les cuesta en el aeropuerto ocho dólares. Yo no lo creía, hasta que lo verifiqué por mí mismo. No es posible, que una gaseosa por ejemplo en cualquier otro lugar del país cueste seiscientos colones, y en los lugares turísticos hasta tres mil colones. Lo mismo con la comida, la ropa, transporte, etcétera. Verbigracia de algunos taxistas (por dicha pocos), que cuando ven a alguien rubio, alto, y con ojos azules, suponen que la persona es millonaria, y les cobran el servicio hasta ocho veces más caro.

Hoy en día las agencias turísticas y los periódicos internacionales, recomiendan al turista viajar a Nicaragua, o a Panamá, en lugar de Costa Rica. Ya los hoteles tienen habitaciones vacías, y hay procesos de quiebra por doquier en las zonas turísticas.

Qué hemos hecho? Acaso no supimos administrar de manera adecuada lo que alguna vez fue uno de los ingresos más importantes que teníamos? Estaremos preparados para el éxito y el desarrollo? Sabremos manejarlo? No tengo respuesta a esas preguntas. Tampoco sé si la situación aún se encuentra en una etapa reversible, y prefiero no intentar averiguarlo porque me temo una respuesta segura y triste a la vez.

Lo cierto es que esta situación nos invita a reflexionar acerca de nosotros mismos. Si bien no apoyo la globalización anárquica, el liberalismo extremo, la polución,  la explotación ambiental, y el desarrollo sin sostenibilidad; sí apoyo el turismo y todo el país se ve beneficiado con ello. Pensemos acerca de todo esto, y la próxima vez que veamos a un turista por favor ayudémoslo, cuidémoslo, querámoslo, y tratémoslo con mucho respeto que sin ellos este país se aleja de las vías de desarrollo.

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